domingo 31 de octubre de 2010

a una noche le llaman carlos



a Carlos y a Álex, Pedro y Víctor gracias por sacarme de un error. no olvido



pero estábamos allí

como heraldos de las nuevas olas

desechando los espejos y la memoria

¿recordabas las copas de los ojos de hada?


a veces quebrabas las líneas y los dibujos animados de ayer

parecían ramos de ideas inconexas, había que apurar la lengua

drenar el sexo como hoja de ruta desgastada y aún los saltos de rana acústica

se tendían las miradas perdidas con islas de extremidades y tetas

¿puedes quemar la distancia con ansiedad en las alas?

el tobogan chupa las luces de tiza y niebla


pero todos estábamos allí

aguardando a que tu estrella se pareciese a tu fuerza

a que los cantos redondearan tus pasos escogidos y tu mirada de infancia

caía deshuesando la carne exigua, el carnaval de pérdidas, te busca, te giro

y sonó que belen acampa en tu cenit trinchera

y alguien amasa la ternura, el homenaje rápido, la palabra perfecto

ya no es jirafa o hipopótamo o cable de alta tensión en la mesa voladora


he pensado que no, que el coraje y la inanición es cuanto cuenta

que más vale meter el hocico que esperar hibisco en el wc

y tú rompes una muralla, alzas un río con manos de hierba

y te ensanchas y creces y relees los poemas de verano del 99

madrugando pequeñas gemas arcanas, como un patriarca machacan en soledad su bandera


todos nosotros estábamos allí

queriéndote, anotando diamantes cada vez más cerca

celebrando que eres eras la ardiente y valerosa piedra

la ruta agreste, la montaña nueva, el encantador de antella

que romero ajeno cobrabas nubes por cada requiebro

y valían el tiempo y la copa, la victoria y el ruido

todo te acababa, todo te necesitaba


que a una noche le llaman carlos

donde creo que se perdieron titubeos y serpientes de muda

y rostros conocidos o delitos de esponja

palabras que no sabían o no querían joder la belleza

y cogimos la autopista sur a la cueva húmeda

donde la inquietud habla por tu lengua y tu odio corrompe la guarida

moviéndose como ahora haces con duende, con violencia, con una sonrisa de hoy he ganado adentro mío pequeña puta lucera

y suena derramarse el aura líquida, el sabor salobre, el vello de sortijas


estuvimos allí

alex agitaba la lanza en el aire

pedro cosía la liana

victor había labrado su punta

nacho hablaba por ella

pero tú la empuñabas


una noche llamada carlos

donde como siempre sin una imagen clara

o una voz de hambre intentamos nacer

en el valle húmedo, en los pechos maternos

ser una herida imposiblemente abierta


carlos una noche es una muerta

pero tu siega la incendia

2 comentarios:

Carlos.A dijo...

Moltíssimes gràcies Natxo. Una abraçada ben forta, amic !

Anastasia K. dijo...

Bonito, bonito , bonito!!! Eso es un detallazo y lo demás son tonterías!
Muá!