Primero:
Tienes que enfrentarte
a lo que te rodea
tienes que estar aquí
pero
de otra manera
tienes que estudiar qué es lo propio
y que sea
no soberbia sino fuerza
Segundo:
Tienes que y tienes que
como el silbido del látigo
Ryszard Kapuscinski
2 comentarios:
¡Qué me lo mandes, niño, qué me lo mandes...!
Besos
Me gusta me gusta y todavía me gusta más el que en mi vida nunca he oido hablar de este hombre. Hasta hoy.
Un beso!
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